¿Qué es la separación o repartición de bienes y cómo opera la Separación de bienes en Madrid?

Separación de bienes en Madrid 

Cuando surge la separación, bien sea temporal (separación propiamente dicha) o definitiva (divorcio), es necesario determinar qué bienes conservará cada uno de los cónyuges. En este sentido, se hace necesario destacar que dentro de la comunidad conyugal, salvo disposición en contrario, se forma un régimen común patrimonial. Dentro de dicha masa patrimonial entran determinados bienes que pasan a llamarse gananciales. En tanto que existe otro grupo de bienes que no ingresarán a la comunidad. Es decir, seguirán en cabeza de cada uno de los cónyuges, estos se conocen como bienes privativos.

Bienes privativos en la separación de bienes en Madrid

Como ya se mencionara, los bienes privativos son aquellos que son propios de cada cónyuge. Bajo ningún concepto éstos pasan a formar parte de la comunidad conyugal. Por lo tanto, cada uno de los cónyuges conserva la libre disposición y administración sobre los mismos.

Los bienes privativos se encuentran contemplados en el artículo 1.346 del Código Civil de España. Esta norma realiza la siguiente enumeración sobre los bienes privativos de cada cónyuge:

1. Los bienes y derechos que le pertenecieran al comenzar la sociedad”.

Estos bienes son todos los muebles e inmuebles que haya adquirido el cónyuge a través de compra, donación o herencia, antes de contraer matrimonio.

2. Los que adquiera después por título gratuito”.

Dentro de este grupo entran las donaciones y herencias que reciba cada uno de los cónyuges a título individual.

“3. Los adquiridos a costa o en sustitución de bienes privativos”.

Es decir, aquellos que pasen a ser propiedad de uno de los cónyuges, siempre y cuando lo haya adquirido o permutado a intercambio de un bien que le era privativo, o adquirido antes del matrimonio.

“4. Los adquiridos por derecho de retracto perteneciente a uno solo de los cónyuges”.

Para que este supuesto ocurra, basta que el retracto se haya pactado antes del matrimonio. Ello, con independencia de cuando se produzca efectivamente la transferencia del bien.

5. Los bienes y derechos patrimoniales inherentes a la persona y los no transmisibles ínter vivos”.

Esto se refiere a aquellos bienes que son propios de cada persona, como el derecho a su imagen. Los cuales nunca podrán ser parte de comunidad alguna.

6. El resarcimiento por daños inferidos a la persona de uno de los cónyuges o a sus bienes privativos”.

En este supuesto entra el resarcimiento en materia de seguros sobre bienes privativos, así como cualquier otro tipo de resarcimiento.

7. Las ropas y objetos de uso personal que no sean de extraordinario valor”.

La ropa y los enseres personales siempre serán privativos. Salvo que una de esas prendas y objetos escape de la gama ordinaria.

8. Los instrumentos necesarios para el ejercicio de la profesión u oficio, salvo cuando éstos sean parte integrante o pertenencias de un establecimiento o explotación de carácter común.

También se consideran bienes privativos todo aquel derecho fruto de la propiedad intelectual. Es decir, toda creación plástica, artística, literaria o musical serán privativos del respectivo cónyuge.

Cada uno de los bienes antes vistos seguirán siendo propiedad del respectivo cónyuge, incluso ante la separación de bienes en Madrid.

La jubilación en la separación de bienes en Madrid

En caso de separación, de igual manera se debe hacer mención a lo que ocurre con la jubilación. En tal sentido, este bien pareciera ser un bien de índole laboral. Por lo que si fuese un bien producto del esfuerzo laboral, su naturaleza sería asimilable al de los sueldos y salarios. Por lo tanto sería un bien ganancial. Sin embargo, la realidad es otra.

Siendo que el Código Civil no señaló nada al respecto, el Tribunal Supremo ha señalado con respecto a las jubilaciones que:

Por lo que se refiere a las pensiones de jubilación, es doctrina consolidada que las generadas después de la disolución de la sociedad de gananciales es un bien de naturaleza privativa (…). Así mismo, la sentencia de 20 diciembre 2004 consideró que no es ganancial la pensión del marido ‘ya que se trata de un derecho personal del trabajador al que no le es aplicable el artículo 1358’…”. (Vid. Tribunal Supremo, Sala Civil, Sentencia N° 715/2007 del 26/06/2007).

Es decir, de conformidad al Supremo, la jubilación es un bien enteramente privativo. Por lo tanto, en caso de separación de bienes en Madrid, la jubilación no entra en el catálogo de bienes a repartir.

Bienes gananciales en la Separación de bienes en Madrid

Previo a entrar a señalar que bienes entran en la repartición en caso de divorcio (bienes gananciales), se hace necesario realizar la siguiente precisión. Los bienes gananciales se producen en virtud de la creación de la comunidad conyugal. Ahora bien, estos bienes se pueden regir por:

  • La comunidad a gananciales. Este es el sistema que establece al Ley y rige sobre el patrimonio de los cónyuges.

En caso de que no se haya dispuesto nada en contrario antes de la celebración del matrimonio, pasarán a ser bienes comunes o gananciales de ambos cónyuges los siguientes:

 

  1. Aquellos bienes fruto de un pago, permuta o intercambio. Es decir, aquellos adquiridos a cambio de una contraprestación.
  1. Todos los sueldos y salarios, así como los derechos derivados del trabajo que adquiera cada cónyuge.
  2. Las empresas y los beneficios que ésta genere, fundada por cada cónyuge.
  3. Las herencias y/o donaciones en cabeza de ambos cónyuges.

Ahora bien, existe la posibilidad de que los cónyuges, previo a la celebración del matrimonio fijen un régimen alterno para la administración de sus bienes. Esto se conoce como:

  • Régimen de partición. El mismo supone que cada uno de los cónyuges seguirá administrando sus bienes como privativos. Incluso aquellos que se generen dentro del matrimonio (como salarios, por ejemplo). Para que esto ocurra, las partes deben establecerlo expresamente antes o durante el matrimonio.

No obstante, ante la separación de bienes en Madrid, de no existir convención en contrario todos los bienes antes enumerados deberán ser repartidos a partes iguales entre los cónyuges que quieran separarse.